
Era temprano y, poco a poco, el sol desayunaba y se preparaba para alcanzar su punto álgido en la mañana. Yo veía a la gente “de fuera” ( veraneantes, porque en mi tierra nadie es “de fuera”, es sólo “un decir”) pasear como si ello formara parte obligada del programa estival de su vacaciones en la costa gaditana.
Obviamente, yo había ido para reflexionar, airearme un poco….viendo a ambos extremos de la playa, dónde las piedras convivían en abundancia con la arena….disfrutando de esa hermosa y plácida orilla…
Miraba al horizonte y pensaba, como en mí suele ser habitual, en la enormidad de ese mar tan azul del que gozamos, y de lo pequeño que somos con respecto a ese bello gigante de la naturaleza… y sí, pasó esa gaviota que tanto me gusta… que desde mi casa me acompaña, que la veo en todos lados…debe ser alguien especial, algún día incluso le pienso preguntar… creo que tendríamos una buena conversación…
Pensaba y pensaba, mientras caminaba… empezaban a caer los primeros rayitos de sol…aunque éste todavía estuviera desayunando…
Hablaba el día anterior con alguien especial sobre lo que es la vida y demás, y me gustó reflexionar… palabrear con esa persona es como un culto a la grandeza, escuchar sus palabras es como una oda al arte de “la delicadeza, el temple, la ternura…”…
Para empezar, tengamos claro que, para mí, el único pecado imperdonable es “no vivir”, entregarse a una muerte anticipada mientras la sangre corre por nuestras venas…es como si fuera algo absurdo…quejarse tanto de la vida… no tiene sentido alguno…y es algo que, a contracorriente, suelo verlo muy a diario…
Porque vivir no es sólo estar en la vida, vivir es participar en la fiesta, actuar, ser protagonista, elegir un papel e interpretarlo con autenticidad y con convencimiento…sí… no me refiero a ese protagonismo infantil que tantos adultos poseen ( egocentrismo, en los más enanos…y super-ego en los más gigantes…)….me refiero a ese “saber estar” en tu propia vida, defenderla… utilizar, no una espada para atacar, sino un buen escudo para defenderte y, sobre todo, hacerte respetar…
Vivir es ser y conocer, saber por propia experiencia qué es el amor, a qué saben los besos, qué se siente cuándo se llega al éxtasis, a la cumbre del placer. Esa persona me decía… ¿qué se pierde cuándo un amor se olvida?... yo contestaba… ¿has pensado en lo que se gana cuándo un amor se tiene?...
Yo seguía paseando… y sentía que en realidad vivir es saber por propia experiencia qué es la pasión, sí sí, la gente que lo ha vivido sabe de lo que hablo, y también de lo que se siente cuándo nos atrapa…
¿Qué se siente cuándo un amigo nos pone la mano en el hombro? Y qué me dices de cuándo llega el momento de una despedida, cuándo tropezamos y tenemos que levantarnos y volver a la lucha…cada día….
Ya me voy, ya el sol desayunó, y yo con él, y sí, tengo claro que vivir es estar vivo y parecerlo, saltar cada mañana de la cama como si todo fuera nuevo, como si fuera el primer día, aprovechar cada momento como si fuera el último… porque el instante que se va no vuelve…
P.D.T. He escrito el post como si hubiera pasado hace 3 años… ( con eso de hablar en pasado…), cuándo acaba de suceder hace escasamente una hora…ya lo dice mi “profe” de inglés con el “present perfect” y demás jejeje….
P.D.T. “No dejes q nadie te niegue tu derecho a vivir… y mientras el cuerpo aguante , exprime la vida…(Luchete, jejeje)”.
P.D.T. Me regalaron los Reyes Magos una taza de café dónde pone un mensaje de Paulo Coelho…”Nunca desistas de un sueño, sólo trata de ver las señales que te llevan a él”….¿me lo habrá traído la gaviota en vez de los Reyes Magos y no me he enterado? Jejejeje…
P.D.T. Por cierto, en mi anterior post, me comentó "Candela", pero no puedo coentar en tu blog pq no me deja el link, si me lees me lo haces ver porfi, gracias.
P.D.T. Que tengáis una feliz semana, ¡un gran abrazo para todos!