
Si lo piensas a la ligera, te percatas de que la paciencia no es pasividad ante el sufrimiento, no reaccionar o un simple aguantarse, yo creo que más bien como una especie de fortaleza para aceptar con serenidad el dolor y las pruebas que la vida pone a nuestra disposición para el continuo progreso interno.
A veces las prisas nos impiden disfrutar del presente, eso es tan cierto como el aire que respiro. Disfrutar de cada instante sólo es posible con unas dosis de paciencia, virtud que podemos desarrollar y que nos permitirá vivir sin prisas. La paciencia nos permite ver con claridad el origen de los problemas y, creo que, a priori, la mejor manera de solucionarlos.
Considero que no es un no reaccionar, ni un simple aguantarse: es parte de la virtud de la fortaleza, y lleva a aceptar con serenidad el dolor y las pruebas de la vida, grandes o pequeñas. Es como si fuera el fundamento de la grandeza de ánimo y de la alegría de quien está seguro de hacer lo que le dicta su propia conciencia.
Creo que un rasgo de personalidad madura. Esto hace que las personas que tienen paciencia sepan esperar con calma a que las cosas sucedan ya que piensan que a las cosas que no dependen estrictamente de uno hay que darles tiempo, claro está…afrontar la vida de una manera optimista, tranquila y siempre en busca de armonía…primeramente con uno mismo…

Paciencia con aquellos sucesos que llegan y que nos son contrarios: la enfermedad, la pobreza, el excesivo calor o frío, o mismamente los diversos infortunios que se presentan en un día corriente: el teléfono que no funciona o no deja de comunicar, el excesivo tráfico que nos hace llegar tarde a una cita importante, el olvido del material del trabajo, una visita que se presenta en el momento más inoportuno... Son las adversidades, quizá no muy trascendentales, que nos llevarían a reaccionar quizá con falta de paz.
En esos pequeños sucesos se ha de poner la paciencia. Se trata pues de esperar un tiempo, sonreír, dar una buena contestación ante una impertinencia …es complicado, lo sé…pero, en ocasiones, puede hacer que nuestras palabras lleguen al corazón de esas personas…tan impacientes…
P.D.T. Se acaba el veranito, el martes empieza un nuevo curso con las pilas más que recargadas….
P.D.T. Espero y deseo que hayáis pasado un gran verano. Yo he pasado un mes muy bueno y otro, por desgracia, no tan bueno….pero bien… ya mismo está aquí septiembre, y se pone uno las pilas rápidamente.
P.D.T. “Tus sueños no están tan lejos, tan sólo has de saber esperar (Luchete, jejejeje)”.
P.D.T. Que tengáis una dulce semanita, ¡un abrazo a todos/as!